Es crucial que la UCLM y su plan de gobierno haga de la igualdad una prioridad insoslayable

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  • Entrevista a María José Romero Ródenas, Delegada del rector para políticas de igualdad y catedrática de derecho del trabajo y seguridad social (UCLM) y publicada en cermi.es semanal.
Además de doctora en Derecho por la UCLM, catedrática de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, magistrada de refuerzo del TSJ de Castilla-La Mancha y patrona de la Fundación Derecho y Discapacidad, María José Romero Ródenas es una persona activa en constante creación, valiente, indomablemente disciplinada, leal. Se considera fundamentalmente libre, pero busca la compañía de personas de altos valores éticos que la enriquezcan, que la ubiquen en la realidad. Como nueva delegada del Rector para Políticas de Igualdad de la UCLM, Romero acepta esta crucial responsabilidad por los objetivos realizables, no por el cargo, porque: “no es lo mismo ser que estar”.
María José Romero Ródenas, delegada del Rector para Políticas de IgualdadEs la primera vez en la historia de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) que un rector asume como responsabilidades propias en su programa de gobernanza las políticas de la igualdad en la institución. Habiéndola nombrado a usted como delegada, ¿con qué proyectos concretos arrancará su nueva labor?
Los proyectos que pondremos en marcha son multinivel y transversales, algunos los hemos iniciado ya como son los trámites legales tras la información del I Plan de Igualdad en el Consejo de Gobierno del pasado mes de mayo. Me responsabilizo y coordino de las Políticas de Igualdad de la UCLM y el establecimiento de las directrices para su cumplimiento. Velaré por el cumplimiento del marco normativo vigente en materia de igualdad de género, acoso sexual, acoso por razón de sexo, lenguaje inclusivo y prevención de la violencia machista, así como de la normativa que establece la incorporación de la perspectiva de género en la docencia, la investigación, la innovación y la transferencia del conocimiento, la cultura y la internacionalización, de los diferentes órganos de la UCLM.
Las relaciones con institucionales regionales y nacionales nos permitirá dirigir y coordinar proyectos e iniciativas encaminadas a la promoción de la Igualdad de Género en la UCLM, en este sentido represento a la UCLM en la Mesa regional de igualdad de género en el deporte y, formo parte del Consejo regional de la Mujer de Castilla-La Mancha, y pronto vera la luz la deseada Cátedra de Género e Igualdad JCCM-UCLM.
Nos resulta institucionalmente importante la promoción de acuerdos, convenios y contratos específicos en materia de igualdad de género con otras instituciones, organismos o empresas públicas o privadas, y la promoción y difusión de actividades de formación y sensibilización en materia de igualdad de género y la eliminación de la violencia de género. Es decisivo establecer el marco de actuación de la Unidad de Igualdad de la UCLM. Y en general, cuantas proyectos sean necesarios para contribuir a los objetivos que no son otros que cumplir derechos constitucionales.
¿Cómo conseguirán usted y el rector que también las políticas de igualdad de la UCLM sean comprometidas, inclusivas, exigentes y excelentes a la vez para todos y todas, es decir, sin dejar de lado la perspectiva de la discapacidad?
La UCLM tiene una impecable trayectoria en el tratamiento de la discapacidad, como el resto de universidades contamos con el Servicio de Apoyo al Estudiante con Discapacidad (SAED) que tiene como función la de prestar su atención a todos aquellos estudiantes de la UCLM con algún tipo de discapacidad, ya sea de índole física, sensorial, o con una enfermedad crónica que incida en sus estudios.
María José Romero Ródenas, delegada del Rector para Políticas de IgualdadDebemos de avanzar más y mejor, y la transversalidad y la interseccionalidad no son herramientas excluyentes en la intervención para superar la desigualdad de género de las personas con discapacidad. Me sonroja al mencionar que el art. 49 de la CE en pleno siglo XXI no hable de personas con discapacidad sino de “disminuido”, es verdad que la propuesta de reforma constitucional del articulo 49 está en marcha, su excesiva lentitud no ayuda a concebir la discapacidad desde la perspetiva de género, desde la transversalidad y desde la interseccionalidad, y esto supone un hándicap que tan solo requiere voluntad y consenso político, no resulta tan díficil.
Las universidades deben ser el motor para concebir que la discriminación interseccional sea una herramienta esencial para proteger a las mujeres con discapacidad de la amenaza de violencia sexual, exclusión social, pobreza y mayor vulnerabilidad y este es el sentir de la reciente Estrategia Europea sobre los derechos de las personas con discapacidad (2021-2030), que promueve una perspectiva interseccional en consonancia con los ODS de la Agenda 2030. La Univeridad como institución referente en el avance de la sociedad es clave en la implementación de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad.
La Carta Social Europea (CSE) revisada contiene la primera y única disposición internacional que reconoce autónomamente el derecho de la protección contra la pobreza y la exclusión social, en su artículo 30. Inspirada quizás por esta nueva constitución social europea, ¿cómo podría trasladarse este artículo para lograr la legítima inclusión social de los y las estudiantes con discapacidad de la UCLM?
En primer lugar, es muy relevante la ratificación de la CSE que ha incluido además un cambio de terminología necesario como es el Derecho de las personas con discapacidad a la autonomía, a la integración social y a la participación en la vida de la comunidad. La CSE revisada contiene la primera y única disposición internacional que reconoce autónomamente el derecho a la protección contra la pobreza y la exclusión social en su artículo 30 teniendo como canón el fin último del Derecho, como es atender la satisfacción de la Justicia Social y el respeto de la Dignidad humana. El derecho a la protección frente a la pobreza y la exclusión social radica en una responsabilidad compartida de todos los poderes públicos y del conjunto de la ciudadanía, y también debe ocupar y preocupar a las universidades.
En este sentido, tanto la UCLM como el gobierno regional de CLM son pioneros en sensibilidad social con los estudiantes más pobres al firmarse un acuerdo muy importante que afecta a la congelación del precio de las matrículas y de las tasas universitarias durante los próximos 5 años. Además, hay un firme compromiso de dotar a la UCLM de “fondos especiales” para que ningún estudiante deje los estudios por problemas económico significando una sensibilidad social con las familias más pobres, y protegiendo a los estudiantes con mayor riesgo de exclusión social como son las personas con discapacidad.
La igualdad de oportunidades se garantiza protegiendo a las personas más débiles, en situación de pobreza y de exclusión social, y desde el 1 de julio se reconoce con autonomía el derecho a la protección contra la pobreza y exclusión social. Garantizar los derechos de los pobres desde la ratificación de la CSE no puede interpretarse como garantía de pobres derechos, no son tiempos para la caridad, indiferencia o, sin más, la compasión, requiere un esfuerzo político, social y económico.
María José Romero Ródenas, delegada del Rector para Políticas de Igualdad¿Será garante como el citado documento usted también, en la medida de lo posible, de los derechos sociales de las personas con discapacidad que estudian en su universidad para lograr su plena igualdad?
Claro que sí, se lleva trabajando la discapacidad en la UCLM desde décadas, en la actualidad desde el vicerrectorado de Cultura, Deporte y Responsabilidad social, con un ámbito competencial ambicioso, global y dentro de las compentencias de responsabilidad social.
La total accesibilidad en los estudios superiores es una reclamación perpetua del CERMI. ¿Cómo está este aspecto en la UCLM? 
En la UCLM no hay ningún estudiante que por su condición de persona con discapacidad quede fuera del acceso en nuestra universidad. Desde el SAED-UCLM analizamos de forma individual las necesidades específicas de cada uno de nuestros estudiantes con discapacidad, para facilitarles una mayor inclusión y participación dentro del ámbito universitario, realizando un plan de intervención personalizado con apoyo humano y técnico. También comprende otros servicios como transporte adaptado, detección de barreras arquitéctonicas, intérprete de lengua de signos, acciones formativas y de sensibilización, apoyos técnicos y adaptación al puesto, acompañamiento, entre otros.
Ha confesado públicamente que en materia de igualdad en la UCLM no tienen “nada”, y que deberán paliar los déficits que arrastra la universidad en igualdad “muy visibles y reconocidos”, que les sitúa “a la cola de las universidades en materia de igualdad”. ¿Podría señalar las carencias más significativas actualmente?
Hasta 2021 la UCLM no ha tenido Plan de Igualdad cuando la obligación legal se circunscribe en 2007. Estamos trabajando para contar en breve con la unidad de igualdad y con la persona que la dirigirá. Estamos construyendo un marco de gobernanza donde un  pilar importante sean las políticas de igualdad.
¿Qué va a necesitar la delegada en políticas de Igualdad de la UCML para lograr incorporar la transversalidad, la incorporación sistemática de la perspectiva de género en el diseño, realización y evaluación de todas las acciones y procesos que se realizan en una institución?
Fundamentalmente tiempo. Este eje central en la gobernanza de la UCLM no se consigue de la noche a la mañana, supone una importante implicación de toda la comunidad universitaria y una apuesta decidida por la formación. Hay una sensibilización mayor en la UCLM y una crítica constructiva para realizar políticas de igualdad en la UCLM. La concienciación, información y formación de que la perspectiva de género es una obligación y no una invención de la mitad de la sociedad constituida por mujeres. Calar en la estructura, en los pilares y los fines de la UCLM es necesario y no resultará nada difícil, estoy convencida que resultará muy factible con Julián Garde como Rector de la UCLM.
Sin embargo, lógicamente, la transversalidad de la perspectiva de género no se consigue en unos meses, ni en un año. Hay un clamor en la UCLM como institución comprometida y vinculada estrechamente con la sociedad del conocimiento, trasmisora de valores y respeto los derechos y libertades y, por ende, debe incorporar la perspectiva de género como instrumento preciso en su actuación diaria, y es perfectamente compatible con todos los fines y compromisos de la UCLM.
¿Es primordial para usted esta perspectiva de género y la tendrán en cuenta a la hora de construir las políticas de igualdad de la UCLM?
María José Romero Ródenas, delegada del Rector para Políticas de IgualdadLogicamente es mi responsabilidad. El rector de la UCLM es quien tiene las compentencias en politicas de igualdad y delega en mí, y consitituye un eje central de gobernibilidad en su proyecto de gobierno. No contemplo que las políticas de igualdad en la UCLM sean accesorias, secundarias o de simple maquillaje político.
Me creo las políticas de igualdad en la UCLM, por eso he aceptado esta responsabilidad, por las propuestas y objetivos de trabajo que se pueden realizar, y no por lo que representa el cargo. No es lo mismo ser que estar.
¿Cuáles es para usted el presente y las perspectivas o futuro de la Igualdad de Género para la Universidad española que siendo “universal” debería ser pionera en este sentido? ¿Por qué este desfase representando lo que representa la institución?
Los avances se han producido, pero son lentos. Hay desequilibrios muy patentes en la Universidad, la Estrategia Universidad 2030 (CRUE) contempla la transversalidad de género en tres ámbitos de especial referencia: romper los techos de cristal, eliminar los sesgos de género en los estudios, y promover una conciliación corresponsable. La Universidad es el escaparate de la sociedad: formar, educar, investigar en igualdad y caminar con firmenza en la erradicación de la violencia de género nos hará más fuertes y protagonistas en liderar una sociedad más justa socialmente e igualitaria.
De su participación en el XIV Encuentro de la Red de Unidades de Igualdad de Género para la Excelencia Universitaria en la Universidad de Murcia celebrado en mayo, ¿qué enseñanzas atesoró que quiera o pueda aplicar, replicar en el Plan de Igualdad que pondrán en marcha?
Este importante XIV Encuentro se situa en el comienzo de mi responsabilidad, y me sirvió para situar a la igualdad de género en la universidad española, la gran labor que llevan las unidades de igualdad universitarias desde hace muchísimo tiempo, y desde luego visualizó las carencias que la UCLM tiene en esta materia.
Sin duda nuestro objetivo es situarnos al nivel del resto de universidades y, lo estamos consiguiendo. Nuestro Plan de Igualdad es actual, novedoso y, en breve, convocaremos la comisión de igualdad, seguimiento y evaluación del Plan para comenzar a implantar las 85 medidas.
María José Romero Ródenas, delegada del Rector para Políticas de IgualdadComo ha referido, una de las apuestas de las expertas en Género es “romper el techo de cristal y promover el liderazgo de las mujeres”. Ahora que casi empiezan en UCLM, ¿será mandatorio incorporar la perspectiva de género en la investigación, en la transferencia y en la innovación? Incluso, ¿motivar la formación en investigación y perspectiva de género?
Estas cuestiones constituyen acciones especificas en el Plan de Igualdad y, obligatoriamente, se pondrán en marcha por los vicerrectorados competentes. Soy consciente que hay que recorrer un camino cargado de debilidades, dificultades, sin duda alguna, pero debemos aprovechar las fortalezas, oportunidades y el entusiasmo. Es crucial que la UCLM y su plan de gobierno haga de la igualdad, entre sus mujeres y hombres, una prioridad insoslayable, si lo conseguimos estaremos en la vanguardia del cumplimiento legal y seremos una institución referente en el avance de la sociedad.
Según su colega, la rectora de la Universitat Jaume I y delegada para Políticas de Igualdad de CRUE, Eva Alcón Soler, hay que lograr la paridad efectiva en la gobernanza universitaria, la erradicación del sexismo (protocolos contra el acoso y la violencia machista), unos presupuestos con perspectiva de género, y medidas que neutralicen los efectos negativos de la maternidad y los cuidados. ¿Qué piensa al respecto, lo tendrán en cuenta ustedes?
No  puedeo estar más de acuerdo con Eva Alcón. Avanzamos, pero despacito, y así lo ha publicado recientemente el informe elaborado por el Ministerio de Ciencia “científicas en cifras”.
En la carrera investigadora continúa siendo una realidad que se perpetua la escasa representación de mujeres en las máximas categorías, mientras que hay equilibro de género en las categorías más bajas. Esto constituye una segregación vertical de género más comúnmente conocida como techo de cristal. En la universidad española solo hay un 24.1% de mujeres catedráticas.
En los puestos de toma de decisión también existe segregación vertical, como sucede en los órganos de gobierno unipersonales de universidades, si bien las cifras han mejorado ligeramente en el caso de los cargos. Es el caso del máximo nivel, las rectoras, que representan el 23% del total en el caso de las universidades públicas (estaban en el 8% en el anterior informe). Sin embargo, esta situación no se ha trasladado todavía a los cargos inferiores, ya que solo una de cada cuatro personas que dirigen institutos o centros de investigación de los Organismos Públicos de Investigación (OPIs) son mujeres (35 de un total de 143 institutos o centros).
Muy pocas mujeres están matriculadas en títulos relacionados con las STEM (educación que combina las áreas de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) y, menos aún, están trabajando en el ámbito tecnológico. Pero todo apunta a que los índices de empleabilidad están y estarán vinculados en el futuro a las STEM. ¿Qué hacer ante tan poco halagüeña perspectiva?
La cultura machista en el mundo académico y científico existe, las brechas de género, en ciencia y en ramas científicas STEM son una realidad. Pero lo llamativo es que se conocen las causas desde hace tiempo, y las formas por las que corregir estas desigualdades.
Conocemos los instrumentos legales. Tan solo hay que ponerlos en práctica, pero mientras las decisiones de poder estén regentadas por hombres que no estén comprometidos con la igualdad, con la obligación legal de incorporar la perspectiva de género en todos los ámbitos de la gobernanza universitaria, los avances en igualdad serán costosos y lentos para la mitad de la sociedad, nosotras las mujeres.
La universidad no puede situarse detrás de las demandas de la sociedad, nuestra vocación es intelectual, académica, y no olvidemos que la cívica debe servirnos, además, para construir una sociedad optimista e impregnada de justicia social, donde nuestras acciones se parezcan más a la vida misma y no estén cargadas de poder, y donde la igualdad ocupe el lugar que se merece. Debemos redibujar la universidad del futuro con la mejor estilográfica, la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.